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Emilio Salazar: político tránsfuga e hipócrita
El transfuguismo político en México ya es común y se ha vuelto hasta vergonzoso. Tenemos por ejemplo a Jaime Rodríguez Calderón, alias el bronco, quien por ingenuidad de la gente hoy gobierna Nuevo León. Se hizo candidato independiente pregonando una moralidad bajo sospecha porque 33 años militó en el PRI.
Y qué decir del impoluto Andrés Manuel López Obrador, tan puro como el mismísimo San Francisco de Asís.
Emilio Salazar Farías fue distinguido militante del Partido Acción Nacional en Chiapas. Apoyó sin discreción al PRD en los tiempos de Juan José Sabines Guerrero. Justamente en el tormentoso reinado del sabinato fue presidente de la Junta de Coordinación Política del Congreso local y secretario municipal en el corrupto gobierno de Yassir Vázquez Hernández.
¿Tuvo algo qué ver Salazar en la obra que viva el centro? ¿Usted qué cree si era el segundo en la cadena de mando? ¿Supo o participó en el brutal saqueo al erario cometido por esa banda que puso en riesgo la gobernabilidad de Chiapas? ¿Usted qué cree, si era el líder de la Cámara de Diputados y recibía órdenes directas de Sabines y de Nemesio Ponce?
Político metido en un torbellino de escándalos, Salazar Farías estuvo señalado en notas periodísticas por haber abusado de su hegemonía política en el ciclo de Yassir Vázquez Hernández. Presumiblemente se autorizó una cantidad enorme de permisos para la instalación de gasolineras en Tuxtla y Tapachula violando cualquier cantidad de disposiciones legales. Era, no hay que olvidar, el brazo derecho de Yassir.
Hoy Salazar Farías es diputado federal del distrito nueve con cabecera en Tuxtla Gutiérrez representando al Partido Verde Ecologista. Lleva un desempeño chapucero y sólo regresa a Tuxtla el día de su cumpleaños en donde, ahí sí, se ve espléndido pues en días de austeridad él ofrece las más exquisitas viandas y el whisky Buchanan´s 18 no falta a ninguno de los selectos asistentes.
De esos políticos tránsfugas, léperos, hipócritas, farsantes y mentirosos ya no quiere la sociedad.











